La Catedral Rojiblanca

¡TIBURONES Y FANTASMAS ELECTROCUTADOS!

 

Queridos aficionados rayos, estoy de vuelta con mi columna semanal (en caso de que no se hayan percatado la semana pasada no pude subirla), y me da mucho gusto compartir de nuevo con ustedes mis impresiones acerca del último partido y de Necaxa en general.

 

Sin más preámbulo, entrando en materia de lo que fue el partido del sábado, creo que Necaxa tuvo un excelente primer tiempo durante el cual lució ampliamente superior al cuadro veracruzano. Los rayos salieron a la cancha con el hambre que los ha caracterizado todo el torneo acompañado de un futbol muy agradable que ha acompañado al ímpetu del equipo aproximadamente desde hace 5 fechas del torneo.

Como todos vimos, corría el minuto 6 cuando Edson Puch ponía adelante al cuadro necaxista tras un error de la zaga veracruzana, específicamente de Leobardo López que levanto un globo y como siempre,  el chileno no dio el balón por perdido y haciendo gala de un gran resorte, le gana el salto a Gallese para poner el primer tanto en el marcador y adelantar a Necaxa en este con un cabezazo para empujar el balón a las redes. Hablando de Puch, me he cansado de repetir que es un gran futbolista, esta convertido en el máximo referente del equipo y cada vez luce mejor y más acoplado al equipo, sin duda el mejor jugador que ha tenido Necaxa en varios años.

El primer tiempo del partido transcurrió con dominio rojiblanco y tras un gran pase filtrado de Iturra, Fabián Espindola con muy buen remate puso el 2-0 en el marcador. Aquí quiero detenerme un poco y alabar un poco el rendimiento que han tenido este par de elementos a lo largo del torneo, por un lado Manuel Iturra, es para mi gusto, uno de los mejores medios de contención de la liga, recupera una cantidad impresionante de balones, falla muy pocos casos y muchas veces es la válvula de salida de Necaxa para construir sus ataques, además del liderazgo que tiene en la cancha, lo repito, creo que debe ser el heredero del gafete de capitán que actualmente porta Marcos González. En cuanto a Espíndola, es un jugador que en sus primeros partidos demostró ser un excelente poste, al transcurrir del torneo ha confirmado esto pero además ha logrado acoplarse y ha hecho goles muy importantes y buenos goles con el equipo, es un delantero que funciona muy bien de poste, tiene mucha técnica para arrastrar el balón hacia el área rival y además está encontrando el gol, creo que hasta el momento ha sido también una muy buena contratación.

Hasta este momento todo era perfecto para los aficionados y el equipo, medio tiempo y ganado 2-0 sin mayor sobresalto que un remate al poste de Veracruz. Es aquí donde quiero desarrollar puntualmente esta columna y es que si bien Alfonso Sosa para mi gusto no tiró el equipo atrás, los jugadores al verse superiores en el trámite del juego, se relajaron, dejaron de hacer muchas cosas que venían haciendo de muy buena manera en el primer tiempo lo que ocasionó que Veracruz inclinara poco a poco el trámite del partido y a la postre el marcador. Faltando aproximadamente 15 minutos, se empató el marcador tras un rebote en un tiro de esquina donde Daniel Villalba entró totalmente solo al área para hacer un remate muy bien colocado dejando sin oportunidad a Marcelo Barovero, quien nuevamente fue clave en el partido cumpliendo de manera excelente cuando fue exigido.

En este momento, creo que muchos aficionados pensamos que nuevamente se nos iba de las manos un partido que se tenía controlado y se escapaban 3 puntos vitales en la lucha por no descender, solo que esta vez como mencioné considero que no fue Poncho Sosa, sino los jugadores que dejaron crecer a un rival que no tenía como levantarse de un 2-0 , creo que en lo único que se puede culpar a Sosa, es que al parecer no aprendió mucho en aquella final de Copa donde la táctica fija en contra y cualquier balón elevado al área fue una pesadilla para los nuestros, ya que de nueva cuenta lo fue, nunca se pudieron controlar los embates del rival por esta vía.

La solución tuvo que venir desde la banca y se llamó Michel García quien sustituyó a Xavi Báez quien no tuvo su mejor partido, y lo hizo de manera magistral, García entró al campo totalmente inspirado, revolucionó al equipo dándole salida, realizando pases de gran manufactura e inyectando ánimo a sus compañeros, fue hasta al final del partido donde vio todo lo realizado recompensado tras poner de nueva cuenta un excelente pase de gol a Jesús Isijara quien a su vez tocó para que Riaño muy bien colocado pudiera anotar el gol con el que Necaxa logró imponerse 3-2 al Veracruz obteniendo 3 puntos muy valiosos en la lucha por no descender, y también para la posible calificación a liguilla y matando todos los fantasmas de partidos anteriores donde Necaxa se vio alcanzado en el marcador.

En conclusión de esta columna semanal, creo que el equipo tuvo un muy buen primer tiempo y un regular segundo tiempo, esperemos que se aprenda la lección de no relajarse nunca antes de que finalice el partido, como lo venían haciendo y se siga jugando como las últimas jornadas lo han hecho, no hay que olvidar que el objetivo principal es salvarse del descenso, una calificación a la liguilla se ve posible y sería fantástico, pero lo primordial es eludir el descenso.

Fiel a la tradición de mis columnas, doy la mención al mejor jugador del partido, quien creo que en esta ocasión será compartida entre el ya ganador acostumbrado Edson Puch y Michel García quien aunque no jugó todo el partido, tuvo una destacadísima actuación ya que además del pase para el gol del triunfo, brindó dinamismo y velocidad al equipo justo cuando se necesitaba.

Mención especial para Manuel Iturra quien nunca se cansa de correr, y ser un líder en el equipo además de dar asistencias con gran sentido. También importante destacar a Barovero quien cumplió de gran manera atajando balones de gran peligro cuando Veracruz mejor jugaba y mas peligroso se notaba en el segundo tiempo.

Nos leemos la próxima semana.

¡Fuerza Rayos!

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