La Catedral Rojiblanca

LLEGA PONCHO SOSA

 

Hoy no tengo que partido que narrarles, pero quise escribirles mi opinión de lo que está pasando en el seno necaxista, teniendo resueltas algunas incógnitas importantes.

A diferencia que lo que esperábamos varios, no llegó al timonel un encumbrado exjugador de Necaxa, cada uno de los nombres que se manejaron creo que históricamente merecerán su oportunidad, y este pareció no ser el momento idóneo para traerlos, el sueño de varios también era traer algún técnico de primera división

que pudiera de la nada, sacarnos del bache donde nos encontramos y que se llama liga de ascenso, sin embargo y siendo realistas, a pocos de ellos les interesa este infierno además que también se cotizan súper alto sin garantizar resultados.

Poncho Sosa es el ungido para esta misión, en frente tiene un grupo de jugadores sobresalientes en casi todas las líneas, pero que hace mucho no saben a lo que juegan, creo que su conocimiento de la liga y el futbol es superior a lo que teníamos y algo bueno se puede ir sacando poco a poco, no sé si nos alcance para campeonar, creo que esa sería la idea.

Lo que sí y lo dicho por el, el margen de error es menos, espero que la presión no nos hunda una vez más, debemos aprender a manejar presión pero al mismo tiempo consciente de nuestras capacidades como equipo, que todos vamos juntos y que si no es juntos, simplemente no será.

Creo que la mayoría de los aficionados coincidimos en dejarlo trabajar, y tenemos la esperanza de que este sea el bueno, hay mucho que superar en el aspecto mental ya que aunque nos duela reconocerlo, estamos tocando un fondo que nunca antes habíamos tenido, simplemente hoy en la final tenemos a un equipo con menos de 6 meses de formado y a nuestro acérrimo rival que tiene menos tiempo en el ascenso que nosotros, hay mucho que reflexionar, tenemos que ser un equipo serio y comprometido, ya no hay que dejar nada para después, no hay mañana, a trabajar

La defensa debe de ser una prioridad, y estoy seguro que Poncho Sosa si está consciente de ello, esfuerzo parejo en todas las líneas.

Fuimos el equipo de una década, lo cual nos llenó de orgullo y nos dio muchas alegrías, pues bien, ya es justo que a media década de ascenso, aprendamos el valor del trabajo duro y a no vivir de nuestras glorias pasadas.

Fuerza Rayos.

 

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