PANCHO MAJEWSKI ¡EL LUJO DEL AREA NECAXISTA!

 
 
 
Hablar de Don Francisco Majewski, es hablar de ¡El Lujo del Area Necaxista!, de ¡El Caballero del Area! es hablar de uno de los mejores defensas centrales que hayan venido a Mexico.
 
Majewski formo junto con Carlos Albert durante los 60's una pareja de centrales contrastante; Mientras Francisco Majewski era un cisne moviendose por el area y deteniendo con seguridad y limpieza los ataques adversarios, Carlitos Albert era un moceton alto y fuerte al que los rivales no podian rebasar por su fortaleza y muchas veces por su rudeza. eran como aceite y vinagre, se requieren juntos para aderezar una buena ensalada y justo asi realizaban su trabajo.
 
En esta ocasion LEYENDAS NECAXISTAS se viste de gala para traerles esta historia de un referente del Necaxa, de un idolo de la aficion, de un inolvidable: Don Francisco Majewski.
 
PANCHO MAJEWSKI MANDRAK
El Caballero de Las Canchas
 
 
Es un águila en medio de la tormenta, un salmón embravecido que salta insolente ante la orgullosa corriente, un peñón impávido y rocoso contra el cual se estrellan las embravecidas olas, es un roble que no se inmuta ante el ciclón, es Francisco Majewski, el amo y señor del area grande, el que impone respeto por su majestad y su grandeza, el que conquista admiración por su serenidad y su limpieza.
 
Pocos extranjeros, pero muy pocos, han reunido las características de Don Francisco Majewski, el mejor defensa que hoy por hoy pisa canchas mexicanas, porque reunir la grandeza y la honradez, la dureza y la limpieza, la calidad y el profesionalismo en un don que solo los elegidos poseen, y el defensa central del Necaxa tiene todo eso y sabe usarlo, y el secrete en el éxito de las cosas no es tenerlas sino saber usarlas.
 
Pero los elegidos, no los selecciona el destino de una manera fatalista y predeterminada. Los elegidos se hacen por si mismos con su tenacidad y su perseverancia, su trabajo, su dedicación y su honradez. ¡Cada quien es el arquitecto de su propio destino! Y Francisco Majewski ha edificado con el portentoso material de su voluntad un destino grande, que nada ni nadie podrá borrar porque ya ha quedado escrito en el libro de los inmortales con la indeleble tinta de la grandeza.
 
“No se si era por el deporte, que me atrajo desde muy pequeño pero la verdad es que a los trece años era yo físicamente ya un hombre corpulento. Por eso, no andaba con los chicos de mi edad, tenia por compañeros a muchachos mayores…”- El que habla es Francisco Majewski recordando los años de su infancia.
 
 
Efectivamente, Pancho era un grandulon que no podía permitirse como los demás niños de su edad jugar a las escondidas y romper faroles con su tirapiedras.., ¡Imagínense a un niño de casi 6 pies de estatura y 80 libras de peso, como un luchador japonés!
 
Era muy nervioso, quería hacerlo todo. Hoy jugaba fútbol, mañana remaba y pasado iba a la natación y nadaba. Luego opto por el baloncesto. Y también destaco.
 
“Creo que por mi físico me hice hombre antes de tiempo. A la edad en que otros corrían con un aro ya yo pensaba en otras cosas. Pero no porque quisiera, sino por que mi físico me obligaba…Cuando llegue a Peñarol tenia quince años. Entre en las inferiores. Pero en todo el club, ni siquiera en el primer equipo, había un jugador de mi talla física. Por eso, me trataban de usted. Nunca tuve problemas, no discutían conmigo, y si lo hacían, me daban la razón…”
 
“De pequeño soñaba en viajar, conocer el mundo, recorrer países lejanos y extraños. Quizás fue eso lo que me empujo a México. Pero de aquí no me muevo…” sigue hablando el jugador de Necaxa.
 
¡Montevideo…Mi Barrio!
 
“Soy montevideano. ¡Bella ciudad! En el fútbol empecé en mi barrio, en un equipo infantil a los once años…”
 
Majewski inclina la cabeza, pasa la mano por los ojos, que entorna, como queriendo evocar y recuerda…
 
Si, recuerda el barrio lejano, los amigos – algunos desaparecidos, otros muertos y otros ¿Qué habrá sido de ellos? - .recuerda el modesto club infantil, el equipito, la cancha con tribunas de madera…
 
Cuando uno llega a la edad adulta (y Majewski es todavía un joven en plenitud), recuerda con emoción esos momentos felices de la niñez, instantes agridulces que nos traen con la evocación del pasado imágenes de cosas y de hechos que no volverán a repetirse. Dejemos pues a Pancho que recuerde…
 
“Mi ideal era llegar a jugar en Peñarol. ¡Que Gran Club! Admiraba a los titulares. Ignoraba que pocos años después yo jugaría con ellos y algunos hasta los supliría…
 
Pero antes de decidirme por el fútbol hice muchas cosas, practique otros deportes, quería serlo todo, probar la emoción, igual en la cancha que en la piscina y el floor…
 
 
 
¡México…Allá Lejos!
 
“De México era poco lo que conocía, pero como me atraían los países lejanos y las cosas exóticas, a veces soñaba con ellos. Por cierto, México se me ocurría una tierra maravillosa, pero muy lejana…
 
“Sin embargo, -lo que son las cosas- aquí viviría y pasaría lo mejor de mi existencia. Aquí hecharia raíces, me casaría, tendría hijos, aquí jugaría y terminaría identificándome con un pueblo al que amo y con una patria que también es mía- Porque… ¿Sabes? Voy a ser mexicano…”
 
Y Majewski nos habla con emoción de esta tierra a la que adora, nos habla del Necaxa, su equipo y de la gestión que en breve le dará la ciudadanía.
 
Pero, hablemos de este jugador, de lo que fue y lo que es, de lo que hace, de lo que hizo El Caballero de Las Canchas.
 
Francisco Majewski, jugador uruguayo radicado en México desde hace nueve años esta a punto de convertirse en ciudadano mexicano.
 
Efectivamente, el propio Majewski expreso a FÚTBOL que ha realizado los tramites pertinentes para ello y en mayo próximo cumplirá los seis años de requisito para obtener una nueva nacionalidad.
 
“Claro que no olvido que soy uruguayo, pero en México se me ha tratado muy bien. Vivo feliz como si estuviera en mi País.
 
Además hay un motivo muy poderoso para Pancho, sus dos hijos mexicanos: María Laura de cuatro años y medio y Claudio de dos y medio. Se caso en México en 1965, con una mexicana también, Guadalupe Trillas.
 
Vino de Chiripa
 
Y pensar que Majewski vino a México únicamente de chiripa…porque en sus planes solo tenia el proyecto de jugar afuera, de preferencia en Chile, Perú, Argentina o Europa o China, si era preciso. En Uruguay, sabia el, que no tenia mejor porvenir ni lograría sobresalir mayormente.
 
Así que el Peñarol, su equipo, le permitió el pase solamente a Centroamérica y Pancho eligió México para continuar su carrera futbolística, allá en 1960.
 
Su Juventud
 
Desde muy chico se dedico al fútbol Cuando tenía 11 años ya figuraba con el equipo del Barrio, el Colombea. había nacido en Montevideo, el 1 de Mayo de 1939.
 
Por medio de un amigo que conocía al señor Rechieri del Peñarol, fue llevado a ese famoso equipo, a los 15 años, pero ya ha esa edad tenia un físico impresionante con 1.84 metros y con un peso de 187 libras.
 
Y es que Majewski fue siempre un amante del deporte. Practicaba junto con sus hermanos Alejandro y Cesar otros deportes como el basquetbol, la natación y el remo. Incluso en el basquetbol llego a destacar bastante por su estatura y físico.
 
“Tenia yo una vida muy agitada. Mucha actividad deportiva únicamente, no en otros aspectos.
 
No me quedaba tiempo para más, por jugar. Era muy nervioso, como casi todos los jóvenes. No tenía una meta fija. Con el tiempo me reposé, me tranquilice, porque sabia que de seguir igual no llegaría a ningún lado”.
 
Con el Peñarol
 
Se decidió por el fútbol, porque sabía que ahí podía forjarse un porvenir y se dedico de lleno a ese deporte. Adquirió cierta experiencia en el Peñarol, al lado de grandes jugadores como Valseiro y Miguez entre otros.
 
Empezó ganando en el Peñarol un sueldo de 400 pesos y lo más que logro fueron 4,500. Por espacio de siete años estuvo en ese equipo, dos en las fuerzas inferiores y siete en el primer equipo.
 
Con el Peñarol llego a jugar en España, Italia, Bélgica y Sudamérica, además de que fue Campeón Sudamericano y también Intercontinental, ganando la final al Real Madrid.
 
Sin embargo no estaba conforme “porque no tenia el puesto de titular fijo. Era solo suplente de William Martínez. Mi puesto ha sido siempre defensa central y no tenia gran oportunidad de destacar. Entonces decidí salir adonde fuera”.
 
Ya en México, se encontró con Alberto Evaristo, quien lo llevo al Atlante. Hizo solo un entrenamiento y fue contratado por dos temporadas, 1961 y 1962, cuando estaba de entrenador el húngaro Jorge Marik.
 
“Entre luego en platicas con el Necaxa, interesado en contratar quien sustituyera a Pedro Dellacha, y como me ofrecieron buen dinero, que no me dieron en el Atlante, acepte. Era dueño de mi carta. Y ahora ya llevo siete años en el Necaxa.
 
Caballero del Fútbol
 
En Uruguay primero y en México después, la carrera de Pancho Majewski ha sido limpia, al grado que se le ha denominado El Caballero de Las Canchas, por su profesionalismo, por su honradez y deportivismo. Siempre sale a rendir todo en defensa de sus colores. Su entrega es absoluta en cada actuación y por eso los aficionados mexicanos se lo han reconocido admirándolo y respaldándolo.
 
Desde que empezó su carrera, en las fuerzas inferiores de Peñarol y en el primer equipo. también como seleccionado juvenil en un Sudamericano en Caracas y en México han sido pocas las ocasiones en que ha sido expulsado.
 
Recuerda que solo dos veces lo han enviado a las regaderas. En un partido contra el Laguna y otro frente al Veracruz, por jugadas violentas, pero nunca con mala intención.
 
“He tenido suerte en que el publico mexicano se haya portado bien conmigo. Yo siempre he tratado de ser profesional, para no defraudar a mi equipo y a los espectadores. Creo que la disciplina es la base de todo. Mientras que no la haya, es difícil llevar con bien el deporte”.
 
El Fútbol es Religión
 
Pancho Majewski es uno de los futbolistas más serios y respetables que hay actualmente en el deporte mexicano.
 
“El fútbol es para mi una religión. Vocación que siempre he llevado, a la que hay que tenerle mucho cariño y a la que guardo un sincero respeto y gratitud”.
 
Satisfacciones
 
Para el jugador uruguayo del Necaxa muchas han sido las satisfacciones que le ha proporcionado el fútbol, y al contrario ninguna decepción.
 
“Entre lo mejor que recuerdo es el haber viajado por diferentes países con el Peñarol, haber sido con él Campeón Sudamericano e Intercontinental y haber ganado el titulo de Campeón de Copa con el Necaxa”. “también el haber jugado muchos partidos en forma consecutiva.
 
En el Necaxa por cuatro o cinco temporadas actúe en los 30 partidos del torneo, y hasta el momento no he sufrido alguna lesión grave. Golpes naturales, desgarres, tirones pero nada mas”.
 
Se Llega el Momento
 
Majewski, aunque no es veterano, no desconoce que ya tiene bastante tiempo en el fútbol y que va llegando el momento de dejarlo.
 
Tiene 31 años de edad y 17 de jugar formalmente.
 
“Ya se siente el rigor de los años, ya no es igual enfrentarse a jóvenes mas que uno y además hay que ser honrado consigo mismo: Hay que dejar el paso a los jóvenes”.
 
“No he precisado cuando me retirare, pero si será pronto. Yo siento cuando ya no es posible responder al publico con las mismas cualidades que al principio”.
 
Tiene una Librería
 
Cuando empezó a ganar dinero, pensó en ir ahorrando, guardar algunos centavos. No es de los que despilfarran. Al contrario, tenía la mira en el futuro, para el momento de abandonar el fútbol
 
Hace unos años se presento la ocasión de establecer una librería y papelería, a la que dedica el tiempo que le deja el fútbol Después cuando se retire, tendrá un medio por el cual ganar lo suficiente para vivir junto con su familia.
 
La librería se llama “Samara”.
 
Esta es, en síntesis la vida y la carrera de un gran futbolista, una gran persona. Es de los extranjeros que en realidad han venido ha darlo todo, sin regatear nada, y a los que el fútbol mexicano reconoce su cualidad y categoría.
 
Vino como uruguayo y se queda ya como mexicano.
 
En el Necaxa se Consagro
 
Partidos grandes le hemos visto a Pancho en la zaga necaxista.
 
Aquel match contra la Selección Rusa fue inolvidable. Voronin venia acabando con todos los zagueros centrales pero cuando se topo ante Francisco, el moscovita no pudo resolver la secreta formula de la ubicación del uruguayo. Esos rusos eran unos diablos moviendo la pelota, rápidos como la centella y precisos como pocos, y la velocidad había sido el veneno que había acabado con todos los defensores que jugaban contra los rusos, pero Francisco Majewski anulo esa velocidad con el preciado tesoro de su fabulosa ubicación. Pancho no corría, no se excitaba, no se estampaba al contrario, simplemente lo esperaba y le tapaba todas las salidas, forzándolo a pasar hacia el extremo y cuando la pelota volvía al centro se encontraba con aquella impasible pared que era Majewski. Inolvidable partido. Los rusos se quedaron en blanco y el Necaxa no gano porque ha Pancho Noriega se le “escondió” la pelota a los 88 minutos cuando tenia la cabaña abierta de par en par. El triunfo rojiblanco se quedo en el poste y Noriega se quedo llorando y Voronin se quedo Perplejo y no tuvo mas que decir palabras de alabanza para el gigantesco uruguayo que se había convertido en el mejor de los 22 aquel domingo.
 
 
FÚTBOL de México y del Mundo
COLECCIÓN DE ORO
Octubre 4/70