La Catedral Rojiblanca

¡SABADO DE GLORIA! VERACRUZ 0-1 NECAXA

 

En el futbol el nervio es inevitable y cuando se trata del tema del descenso, se multiplica esa sensación; por ello, toma mayor importancia lo hecho por Edson Puch, quien con todas las esperanzas necaxistas en sus botines se atrevió a cobrar un penalti a lo Panenka para darle a los Rayos el triunfo 1-0 sobre el Veracruz, dejando la permanencia en Primera División como prácticamente un hecho.

 

Con el triunfo, los Rayos llegan a 40 puntos en 31 partidos disputados desde que ascendieron a Liga MX, lo que arroja un cociente de 1.2903; por lo que en caso de perder los 3 partidos restantes finalizarían el torneo en 1.1764, misma cifra que podrían alcanzar los propios Tiburones si obtienen los 9 puntos que le restan, entonces habría que definir al equipo que desciende por diferencia de goles.

En este rubro, de acuerdo al Artículo 22 del Reglamento de Competencia de la Liga MX, se contemplan “el número de Temporadas ininterrumpidas que tenga el club con menor participación en la Liga MX”, que en este caso sería el ciclo Apertura 2016 - Clausura 2017, donde Necaxa al momento cuenta con -1 y Veracruz con -24.

Los Tiburones venían de conseguir su primer triunfo bajo la dirección de Juan Antonio Luna en el 3-2 sobre Puebla de la pendiente Jornada 10, además sabían que Chiapas había perdido y un triunfo en el Pirata Fuente los mandaría arriba de los de la Selva.

Del otro lado, los Rayos llegaban presos de una semana complicada, perdieron a media semana con América y su afición explotó contra Alfonso Sosa, su técnico que los tenía con ocho jornadas sin triunfo. 

El primer tiempo transcurrió en ese tenor, ambos equipos con tímidos intentos, que cuando maduraron emergieron las figuras de Marcelo Barovero y Pedro Gallese para ahogar los gritos en el Pirata Fuente y regresar el partido a la tediosa normalidad.

Pero llegó el momento que parecía de otro partido, Espíndola ganó un esférico y cuando se perfilaba a enfrentar al arquero fue atropellado por el Pollo Briseño para un claro penalti.

Puch tomó el esférico y con un cobro carente de nervio, a lo Panenka, puso tranquilidad para la noble afición de los Rayos, dejándolos virtualmente salvados, pues deberían recibir 22 goles en los siguientes tres partidos para perder la categoría, algo que luce casi imposible.

FUENTE: mediotiempo.com

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